1.- Queremos una comunidad de fe que proclame la acción de Dios en Cristo por el poder del Espíritu Santo, que obra la gracia, la fe y la Escritura.

A través de la liturgia: invitando a la participación activa de cada miembro de la iglesia. A través del testimonio: mostrando a través del estilo de vida la acción del Espíritu Santo.

A través de las diversas actividades de la iglesias: promoviendo y apoyando estudios bíblicos, retiros, eventos especiales, festividades, etc. A través del acompañamiento en momentos favorables y también de crisis.

2.- Queremos una comunidad profética, que no tema denunciar lo que se opone al evangelio, que anuncie la misericordia de Dios y al mismo tiempo proponga alternativas con su acción.

Siendo conscientes de nuestra realidad tomando los valores del reino de Dios como criterio. Señalando abiertamente lo que está mal, con todo respeto y sin temor de ofender a nadie.

Creando portals viables y reales en respuestas a las situaciones que se denuncian. Reprendiendo la apatía y el espíritu conformista en la situación actual de nuestra iglesia.

Tomando acciones preventivas en base a la interpretación de los tiempos.

3.- Queremos una comunidad que esté comprometida con el mensaje de Cristo y que promueva el Shalom (bienestar integral para todos y todas sin discriminación a ninguna persona).

Sintiendo y asumiendo que son parte importante del cuerpo de Cristo. Descubriendo dones y ministerios de cada miembro. Creando espacios para el desarrollo físico, emocional, intelectual y espiritual. Invitando a los creyentes a participar en programas devocionales y de educación cristiana (teológica, bíblica, pastoral).

Promoviendo el desarrollo espiritual, individual y comunitario a través de las prácticas devocionales: oración, lectura de la palabra, ayuno, canto y otras más que se puedan implementar. Tomando en serio la responsabilidad de ofrendar y diezmar.

Trabajando y apoyando los ministerios de otras iglesias luteranas con el envío de ministros y /o laicos capacitados.

4.- Queremos una comunidad que abra los mismos espacios y oportunidades en todos los ministerios para toda la congregación.

Aceptando que Dios a través del Espíritu Santo otorga dones y ministerios a todos los seres humanos. Reconociendo y valorando el ministerio ordenado de hombres y mujeres. Reconociendo, valorando y promoviendo los diversos ministerios de hombres, mujeres, niños y niñas.

Valorando el trabajo de los pastores y pastoras responsables a través de un salario digno. Proveyendo para los pastores y pastoras en sus diferentes necesidades (salario, enfermedad, imprevistos, acompañamiento, vacaciones, etc.).

Proporcionando las herramientas necesarias y adecuadas para el desarrollo de los ministerios. Promoviendo la creatividad para las diversas expresiones de la fe: cantos, dramas, poesía, exposiciones, pintura, etc.

5.- Queremos una comunidad ecuménica, que promueva el diálogo interreligioso y que sea multicultural.

Aceptando otras formas de expresión religiosa. Trabajando juntos con otras comunidades de fe. Reconociendo la presencia y la acción de Dios en todas las expresiones culturales. Enriqueciendo nuestra identidad luterana con el intercambio y diversidad de expresiones de fe y cultura. Alentando la libertad que otorga el Espíritu para participar con otras comunidades de fe.

6.- Queremos una comunidad misionera que reconozca la imagen de Dios en cada ser humano y trabaje a favor de su desarrollo integral (Shalom).

Trabajando con diversas organizaciones religiosas y no religiosas. Manteniendo una actitud de acompañamiento, respeto, solidaridad y confianza. Creando y apoyando diversos proyectos que respondan a las necesidades especificas de la sociedad. Promoviendo la incorporación de nuevos miembros en las iglesias sin hacer proselitismo.

7.- Queremos una comunidad que consense, practique y se dirija democráticamente para la toma de decisiones en todas sus áreas.

Reconociendo la importancia y la participación de sus miembros. Promoviendo una actitud reflexiva, crítica y propositiva. Desarrollando sus proyectos que permitan el crecimiento y fortalecimiento de su espiritualidad activa. Evitando el paternalismo y cualquier tipo de dependencia. Generando comunidades luteranas auto-sustentables. Denunciando e impidiendo la manipulación y el abuso del poder. No aceptando que pastores, líderes y comunidades cristianas hagan del ministerio cristiano un negocio.

8.- Queremos una comunidad que practique su renovación constante, a la luz de su contexto, sin perder la base del evangelio.

Revisando la pertinencia de sus prácticas que respondan a las demandas de la comunidad, con base en su realidad de acuerdo al proyecto de la construcción del reino de Dios. Fomentando la renovación litúrgica y musical. Releyendo a la luz de nuestro contexto los principios luteranos de fe.

9.- Queremos una comunidad luterana mexicana unida.

Buscando un acercamiento a través del diálogo para conocer la situación actual de los diferentes sínodos y sus iglesias. Intercambiando recursos para contribuir en programas de desarrollo integral de las comunidades luteranas.

Generando lazos o redes de apoyo, que fomenten el compañerismo constante.